Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +

estás en: Adopción Espiritual :: Textos clave

Nick: Pass:

 

versión imprimible o para lectores de baja capacidad visual

en esta categoría y grupo:
Fue violada por su padrastro, y después por un novio, que la dejó embarazada
Testimonio de Diego: el amor de un padre rescata a su hija y a su nieta
Pilar Gutiérrez Vallejo: su historia y su labor a favor de la vida
Bocelli cuenta que propusieron el aborto a su madre
Déjalo ser...
Cuando tenía 18 años me enteré de que mi madre había tenido un aborto
Macie Hope: el milagro de nacer dos veces
Jimena no tiene cerebro...
Testimonio en vídeo de sanación post-aborto
Entrevista a María Vallejo-Nágera
Mi hija Luisa María de 10 años, desde hace un año largo a empezado a adoptar bebés espiritualmente
Jennifer O´Neill habla de su aborto
Jeanne cuenta cómo dirigió una clínica de abortos y allí mismo abortó
Sarah Smith - Sobreviviente al aborto
Historia de Valeria
Historia de Teresita
Maggie
Entrevista Norma McCorvey
La batalla de la vida
99 globos
Testimonio de Yolanda
Testimonios de Terapia post aborto
Gemelos sobreviven a un aborto
Niños «especiales», padres extraordinarios
Anahi y Guly tiene trisomía 18
Hay que echarle valor... y amor I
Hay que echarle valor... y amor II
Hay que echarle valor... y amor III
Un gemelo sobrevive a dos intentos de aborto y da lección a médicos ingleses
Descubra la esperanza y el amor tras un diagnóstico prenatal adverso
Carta de unos padres a su hijo abortado hace un año...
Reparan el útero roto en pleno embarazo, sobreviven madre y bebé
Madre inglesa entregó su vida por salvar a su hijo
Testimonio de María
Opina un superviviente del aborto
Los derechos de la madre terminan donde empiezan lo del hijo
Supervivientes de un aborto
Mi nombre es Johana soy de Uruguay
El ritmo de la vida
El contendedor de basura de Hodari.
Escapó de un hospital donde la obligaban a abortar
Mujer violada defiende a su hijo
Sindrome de Down-El amor de unos padres
Madre soltera que luchaba y escogió la vida.
Un bebé inglés sobrevive a aborto
La atleta polaca Agata Mroz murió por salvar a su hija no nacida
Elizabeth Cameron fue violada... tiene una hija preciosa
Marcela de Jesús incomoda a promotores del aborto por anencefalia en Brasil
Testimonio de Cristina que abortó un hijo por malformación
Nació con 440 gramos y peleó por vivir
Testimonio de Montse que abortó en Les Corts en Barcelona
Stojan Adasevic, pro-vida después de 48.000 abortos
Pilar cuenta su experiencia de aborto provocado y cómo se sanó de ella
Emma Ray, la «bella durmiente» despertó de profundo coma con un beso de su esposo
Los doctores dieron a mi bebé de 500 gr por muerta… pero la salvé con un abrazo
Nace con solo 23 semanas una niña que desafía las leyes del derecho positivo
La fuerza de la vida: nuevo caso de niña milagro en el Reino Unido
El caso del bebé Rowan
22weeks trailer
Anuncio de Gianna Jesson sobreviviente del aborto
Así es como yo entiendo ir a velar a un abortorio
Un dia cualquiera de una rescatadora sidewalk counselors
Si tu hijo nace y es un niño normal será UN MILAGRO...
El futuro de este niño era... el sueño americano
Papá te verá en el Cielo
Testimonio de Jennifer O´Neill completo
Mala tierra, una historia real
Recuerdan a Marcela de Jesús, la niña anencefálica?
Gemelas inglesas salvaron la vida de su madre... a patadas
La manipulación sentimental y el proceso de Lieja (Bélgica)
La censura de Ich klage an «Yo acuso» y el proceso de Lieja
Nick Vujicic y el desafío a las dificultades
The Butterfly Circus
El sexo tiene un precio
A la cantante Courtney Love le aconsejaron que abortara a la hija que tuvo con Kurt Cobain
Jesús Poveda: «Se reza bien en el calabozo»
El 40% de los diagnosticos de estado vegetativo son erróneos
Gianna Jessen - Superviviente de un aborto -vídeos-
Eduardo Verástegui- Dura Realidad
Gianna Jessen - Superviviente de un aborto -vídeos-
Reflexiones ante el abortorio durante un rescate
Fallece Pietro Molla, viudo de Sta Gianna Beretta
Enrique Ferrara, enfermero arrepentido de colaborar en abortos
EEUU: Vuelven a suspender licencia a practicante de abortos
Víctor Galeone, futuro obispo, fue salvado por su madre de un aborto
Y lo que dice Raquel Welch de la píldora...
He estado muerta durante nueve años
Aquí está al sangre -herestheblood
Lianna Rebolledo Peralta, testimonio a favor de la vida
Reflexiones y testimonio como matrona
Joven colombiana fue violada por su padre pero rechazó el aborto
Kristi Hofferber: Por favor, no matéis a niños como yo
Medjugorje y el aborto
Carta del doctor Bernard Nathanson- "El rey del aborto"
Las 10 frases más reveladoras que se les escaparon a médicos abortistas
Testimonio de personal médico
Los no nacidos, al igual que los afroamericanos en los sesenta, son considerados asi:
Carson, Ben "Manos Consagradas"
“La caída de la luna”
Lo que piensan los niños del aborto
LA MATANZA DE LOS INOCENTES según Ana Catalina Emmerich
Así sufre un hombre cuya novia se sometió al aborto

 

Otras categorías:
25 de marzo
Adopcion espiritual en el mundo
Adopción espiritual: antecedentes
Anticonceptivos
Asociaciones pro vida
Bioética
Con humor y con amor
Cultura de la vida
Documentos
Educación
Familia
Iniciativas
La acción provida
La oración provida
La voz del Papa
Libros
Motivos para adoptar
Nosotros
Oración
Otros
persecuciones
Poemas
Preguntas y respuestas
Recursos Provida
Relativismo
SPA
Vigilias
¿Por qué luchar contra el aborto?

 

Añadir un comentario

 

Buscar

ingresa una palabra o frase

Buscar en:

marcar/quitar las categorías

Adopción Espiritual:

Textos clave

Oraciones

¡Urgente!

Presentación

Testimonios de adopción espiritual

Está sucediendo:

Noticias

Calendario

Extras:

 

dentro de los textos

en títulos

en resúmenes

Fue violada por su padrastro, y después por un novio, que la dejó embarazada

autor: Admin

categoría: Testimonios

Abierto a todos los lectores

 

 

Una madre que fue más fuerte que todo el odio del mundo

«Sí, ¡valió la pena!»

Fue violada por su padrastro, y después por un novio, que la dejó embarazada.

El chico se desentendió; su familia también, y se vio durmiendo en la calle... Las penas se le quitaron al ver a su hija. Quiso para ella otra clase de vida, sin mezquindades, y cuando la niña cumplió los tres años, se la llevó consigo a África, voluntaria en una ONG. Es hoy una feliz abuela. «Cuando echo la vista atrás y recuerdo mi pasado, no me queda ni tristeza ni rencor en el corazón. Cuando te entregas a los demás y sanas sus heridas, las tuyas también se sanan». No hay odio en el mundo que pueda con el impresionante testimonio de esta mujer...

La hija y la nieta de quien da este testimonio, en una fiesta de cumpleaños de la pequeña

Soy una asidua lectora de Alfa y Omega. Vivo en Madrid y tengo 56 años. De un tiempo a esta parte veo que están tratando el tema del aborto y son unos de los artículos que más me impresionan por los testimonios que allí se reflejan. Creo que, por la solidaridad hacia aquellas personas que se encuentran ante la encrucijada de decidir qué hacer ante un embarazo no deseado, debo contar con mi experiencia.

A mis diez años, sufrí abusos sexuales por parte de mi padrastro. A partir de este momento, no consentía que ninguna persona del sexo opuesto me tocara, e incluso se me erizaban todos los pelos del cuerpo cuando tenía a hombres cerca. Yo pensaba que, cuando el amor llamara a mi puerta, se me pasaría esta fobia, pero no fue así.

A los veintidós años me enamoré de un chico y nos hicimos novios, pero yo no me dejaba besar ni tocar. Entonces un día, harto de mi resistencia, me tomó por la fuerza y me violó mientras me decía: «Lo que no me quieres dar por las buenas, lo tomo yo por las malas». ¡Me sentí tan sucia, tan traicionada, tan desesperada...! Parecía como si yo no tuviese valor a los ojos de nadie, como si fuera un objeto de uso y disfrute, sin alma. Y lo peor de todo es que me culpabilizaba de todo lo ocurrido por haber hecho resistencia.

Poco después descubrí que estaba embarazada. Fue un golpe tremendo para mí, pues aún seguía muy traumatizada por lo que me pasó. Le di la noticia al padre de la criatura y la única respuesta que obtuve fue: «Pues aborta».

Yo no estaba dispuesta a matar a una criatura inocente por muy mala que hubiera sido mi experiencia y decidí que lucharía por ella costase lo que costase. Su padre se desentendió del problema y se marchó a Francia para acabar sus estudios. Yo dejé los míos, mis amistades y la ciudad donde vivía y volví a Madrid.

Aquí me encontré con el rechazo de mi familia al completo. No querían enfrentarse al qué dirán de la sociedad. No les importó que hubiese sido víctima de una violación. No intentaron sanar mis heridas (las del alma). Sólo se preocuparon de alejarme de su vida para que no empañara su buen nombre.

Fui llamando de puerta en puerta a las casas de mis amigas de infancia, pero los prejuicios de sus padres me las cerraron. Busqué trabajo, pero en cuanto se percataban de mi estado, me despedían. También me echaron de la pensión para chicas donde fui a vivir por la misma razón que los demás. Así me encontré durmiendo en un banco de la calle, y sin tener ni siquiera un pedazo de pan que llevarme a la boca. Pero no desesperé. Yo confiaba en el Amor de mi Padre Dios y me repetía una y otra vez: «El Señor es mi pastor, nada me faltará, aunque ande por valles de sombra de muerte no temeré ningún mal, porque Tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me sostienen».

¡Se hizo la luz!

¡Y por fin se hizo la luz! La hermana casada de una amiga me acogió en su casa (ella no tenía prejuicios). Una chica que vivía en la pensión donde estuve un tiempo viviendo me llevó a trabajar con ella; y así, poco a poco, me fui recuperando.

A medida que se iba acercando el momento del alumbramiento, me acechaban más y más temores. Pensaba: ¿Nacerá sana? ¿En qué medida le habrá afectado tanta necesidad? ¿Cómo será mi vida con un bebé en los brazos habiendo sufrido tanto rechazo cuando aún lo llevaba dentro? ¿Podré sacarlo adelante?

Cuando nació mi niña, tan sana y bonita, se me olvidaron todas las penas y calamidades por las que pasé, aunque era consciente de que aún me quedaban muchas cosas por pasar. Viendo cómo me trató la sociedad civilizada, no me resigné a vivir una vida egoísta y monótona. Mientras trabajaba y cuidaba de mi bebé, retomé los estudios, entré en una ONG y, cuando mi niña cumplió los tres añitos, me fui con ella de voluntaria a África.

Yo me realicé como persona, y ella creció sana, alegre y generosa. Cuando volvimos a Europa, estudió enfermería y ahora se dedica a sanar y reconfortar enfermos. Se casó felizmente, y me ha dado una nietecita preciosa que ya tiene ocho años.

Cuando echo la vista atrás y recuerdo mi pasado, no me queda ni tristeza ni rencor en el corazón. Cuando te entregas a los demás y sanas sus heridas, las tuyas también se sanan. Pero, sobre todo, pude superar todo lo que me pasó, porque sentí que el Señor fue realmente mi (nuestro) Pastor. Me agarré a Él y no le solté.

Si después de haber leído mi testimonio alguien se queda aún con la duda, yo le digo con el corazón en la mano: Sí, ¡valió la pena!

 

 

enviar por mail (¡también a tu propia casilla!)

 

Añadir un comentario

 

título:

 

autor:

(54.145.198.--- )  

 

 

Adopción Espiritual

programación y diseño: Estudio Quijote